El estudio, basado en encuestas a más de 350 single family offices a nivel global, con activos bajo gestión de $2.000 millones de media, muestra un claro cambio estructural en la asignación de activos. Por primera vez, el private equity se consolida como la clase de activo principal en las carteras familiares, representando el 30% de la cartera frente al 25% de la renta variable pública. Casi un tercio de los family offices planea incrementar su exposición a este tipo de inversiones, aprovechando su horizonte temporal de largo plazo y su capacidad para actuar con flexibilidad ante oportunidades de mercado.
El informe también apunta a una evolución en el perfil operativo y organizativo de los family offices. Cuatro de cada diez prevén ampliar sus equipos, y casi la mitad de los directivos espera que la próxima generación esté liderada por profesionales no familiares, reflejando un proceso creciente de profesionalización. En paralelo, un 34% de las estructuras busca apoyarse más en proveedores externos para ganar escala y especialización, especialmente en áreas de inversión, tecnología y cumplimiento.
La sostenibilidad y la digitalización se consolidan como ejes estratégicos. Un 46% de los family offices ya invierte bajo criterios ASG, con Europa liderando la adopción, y se prevé que el peso de estas inversiones crezca un 71% en los próximos cinco años. A nivel tecnológico, un 43% está desarrollando estrategias digitales y de ciberseguridad, en respuesta al aumento de ciberataques registrado en los últimos dos años.
En materia de gobernanza, la sucesión emerge como una prioridad crítica: el 41% de las familias espera un relevo generacional en la próxima década, aunque muchas aún carecen de un plan formal.
En conjunto, el informe de Deloitte dibuja un panorama de madurez y consolidación. Los family offices continúan evolucionando hacia estructuras más sofisticadas, con mayor exposición a activos alternativos y una gestión profesionalizada que les permite combinar estabilidad, visión a largo plazo y agilidad para aprovechar oportunidades en entornos cambiantes.
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